Una organización federal es aquella que establece una alianza armónica entre territorios, (hoy en día en España autonomías), con el fin de unir realidades diferentes buscando integrar una pluralidad de organizaciones, agrupaciones, colectivos, etc, que quieren aliarse en beneficio del conjunto de todos ellos, pero también de cada una de las partes. Por lo tanto constituir una organización federal o un estado federal responde a una necesidad de diversos pueblos y/o comunidades diferentes y plurales, de mantenerse juntos para conseguir un fin común, para ser mas fuertes en el conjunto, o para aspirar a mayores objetivos de lo que conseguirían por separado.

Por lo tanto el modelo federal puede adoptar diferentes formas, pero siempre con un denominador común: “el encaje del autogobierno de las partes en un gobierno compartido por todas ellas”, o como nos gusta decir en algunas organizaciones federales, gobierno de lo propio y co-gobierno de lo común. El término “federar” nace desde la raíz lingüística “faedus”, que significa “pacto o alianza”. Un Estado federal es un Estado constituido a través de la unión de varios de territorios de diferente diversidad cultural e histórica, o inclusive podría ser desde la descentralización de un Estado unitario. Ambos conceptos, unión y pluralidad, son indispensables para entender el sentido del federalismo moderno.

Si desde una posición prevalente, o desde una posición de poder en una intención de unidad no existe la voluntad de unión con los que son diferentes para tratarse como iguales, si desde una posición de privilégielo adquirida por motivos de relación o posición geográfica no se preservan los derechos fundamentales y/o se promueven fines comunes, no hay federación, hay un estado o una organización que utiliza de forma vacía una palabra que suena bien para engañar a los ciudadanos, para obtener réditos de una oferta incierta e irreal de algo que no existe. En una organización federal, sea asociativa, federativa, administrativa, o política, es poder es difuso, es decir, la soberanía se la reparten todos los que compone la federación como representantes de la soberanía del pueblo, de las bases, del populacho, etc…en los estados que se consideran nación y que intentan simular una federalidad inexistente como es el estado autonómico, es el centro de la organización quien representa el poder y “ceden” una descentralización como una simple concesión hacia la periferia y no como un derecho, este tipo de organizaciones son jacobinas*** y no federales

Una organización que se considere federal de verdad y no sea un simple engaño, basa su estructura y funcionamiento en la corresponsabilidad adquirida entre diferentes a favor de unos fines comunes. Ser federal es ser contrario de las decisiones unilaterales y centralistas, ser federal es ser contrario, incluso, de las componendas bilaterales entre el centro y la periferia. Quien nos diga que es federal y no acepte la corresponsabilidad de las decisiones nos estará engañando, con toda probabilidad buscando un beneficio injusto a favor de una de las partes que dice pretender formar un estrado o una organización federal, y seguramente con intenciones de beneficios ocultos en favor de esa misma parte

Nos encontramos con frases bonitas encaminadas a vender al pueblo que se potenciarán los gobiernos más cercanos a la población, inclusive existe una directiva europea que indica que el ciudadano debe encontrar respuesta en su administración más cercana evitando desplazamientos costosos y que crean dificultad excesiva para la resolución de los problemas administrativos a los ciudadanos, pero al tiempo hablamos de globalización, de expansión, de europeísmo, de internacionalismos, y aquí es donde encontramos una real urgencia de combinar lo local y lo global. En la Edad Media España fue una federación de reinos que en ese ánimo centralista que suele envolver a las tierras de Castilla derivó hacia formas de Estado cada vez más imperialistas. De esas actitudes centralistas y de unificación nacional nacieron los problemas actuales de no aceptación, en mayor o menor medida, por los territorios donde existía un sentimiento nacional arraigado, como es el caso de Cataluña o Euskadi.

Muchos son los países que poseen un sistema político federal, entre los que se pueden mencionar Alemania, Canadá, Brasil, Estados Unidos, México, o Suiza, entre otros. Sin embargo, el federalismo es diferente en cada país, ya que, se trata de un sistema que se puede ajustar a la realidad de cada nación, y por eso teniendo en cuenta la plurinacionalidad real de España, con Galicia, Euskadi o Cataluña como nacionalidades históricas, pero con otros territorios como Baleares, Comunidad Valenciana, Navarra, e inclusive Andalucía, que tienen una identidad propia, el Federalismo de España debe ser, sin duda, un estado Federal Plurinacional, y cualquier organización que decida defender una España Federal de verdad, deberá predicar con el ejemplo y constituirse internamente como una organización Federal Plurinacional, de no ser así no será una organización federal ni un posterior estado federal lo que se ofrezca a la ciudadanía, sino estructuraras jacobinas*** como ya hemos citado.

En definitiva, el problema territorial al mque mucha gente no da la importancia real que tiene es fundamental para resolver problemas reales, problemas sociales, una correcta distribución territorial supondrá una mejor distribución de riqueza, supondrá resolver problemas como el de Cataluña que hoy nos comen tiempo y recurso que podríamos emplear en otras cuestiones de carácter social, y por ello cuanto mas rápido solucionemos la cuestión territorial más rápido podremos conseguir la igualdad en derechos, y en oportunidades que todos deseamos existan dentro del estado Español.

Carlos Armada
Portavoz Actúa Galicia

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